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Desde noviembre la carne vacuna viene registrando incrementos que golpean de lleno al sector. Precios elevados, caída preocupante del consumo y el factor exportaciones que preocupa al rubro en la provincia.

El precio de la carne no da tregua desde hace meses y a las subas que cerraron el 2025 se sumaron los incrementos registrados tanto en enero como en lo que va de febrero. El año pasado terminó con aumentos cercanos al 60% acumulado, mientras que en lo que va del año todo lleva a interpretar que la tendencia alcista continuará. Estas variaciones de precios no están siendo bienvenidas en el rubro que viene castigado y que lamentablemente debe trasladar el aumento al consumidor final, que cada vez compra menos.

En San Juan durante enero el promedio de incremento fue del 7%, dependiendo de la calidad del animal, mientras que el segundo mes del año también llegó con nuevos valores en el producto. Claudio Silva, propietario de Frigorífico Iñaki, uno de los principales distribuidores de la provincia, destacó que esta semana recibieron la carne con nuevos valores.

“El gancho subió $700, lo que significa que en mostrador la suba será entre los $1.000 y $1.400 el kilo. Hoy en día un kilo de carne vacuna promedia entre los $18.000 y los $20.000 los cortes más económicos; ni hablar de lomo o punta de espalda, que son cortes más caros y están sobre los $23.000”, destacó el empresario.

Para tener una idea, la media res ronda los $10.200 el kilo. Teniendo en cuenta que la media res puede pesar entre unos 80 a 100 kilos, un carnicero chico debe reunir entre $816.000 a más de un millón de pesos para contar con stock de carne, a riesgo de saber que hay probabilidades de no vender la totalidad, debido a la baja en el consumo.Detrás del aumento del precio de la carne vacuna que se está dando en todo el país a nivel general, con distintos porcentajes según las regiones, hay varios factores a analizar, algunos de ellos vistos con preocupación desde el sector.

Con el nuevo acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos, ampliando la cuota de carne habilitada a 80.000 toneladas respecto de las 20.000 toneladas previas, llevando el número a 100.000 toneladas, la preocupación en el sector a nivel nacional es mayor. “Lo que estamos viendo es falta stock ganadero y que los precios de la hacienda están cada vez más caros. Hay que ver cuánto va a pagar EEUU y si los exportadores van a vender a ese país o a China, y también si van a enviar carne flaca o carne buena. Eso es más un tema de exportación, pero lo que sí sabemos es que los valores no van a mermar”, destacó Sergio Padece, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores a Infobae.